18/1/2019   Centro

La Cúpula del Centro Niemeyer recibe a Joan Brossa y Alain Arias-Misson, dos artistas unidos por el arte y la amistad

 

El viernes 1 de febrero a las 18:00 se inaugura oficialmente la exposición “Joan Brossa & Alain Arias-Misson. De la poesía a la palabra; de la palabra a la calle”.

Esta muestra, producida por el Centro Niemeyer bajo el comisariado de la doctora Alicia Vallina, reúne un centenar de obras de ambos artistas.

El Centro Niemeyer se suma con esta exposición al centenario del nacimiento de Joan Brossa.

 


La Cúpula del Centro Niemeyer reúne a dos de los más grandes poetas y artistas del arte europeo de vanguardia: el español Joan Brossa y el belga Alain Arias-Misson, ambos amigos y con un lenguaje artístico y poético propios. “Joan Brossa & Alain Arias-Misson. De la poesía a la palabra; de la palabra a la calle” se inaugura oficialmente el viernes 1 de febrero a las 18:00 y se podrá visitar hasta el 5 de mayo. Con esta exposición, que muestra un centenar de obras de ambos creadores, el Centro Niemeyer conmemora el centenario del nacimiento del artista catalán, que se celebra mañana sábado, a la par que explora la relación intelectual y creativa que mantuvo con el gran poeta belga Alain Arias-Misson, esposo Nela Arias-Misson, artista de origen asturiano-cubano.

La exposición, que pretende ser un homenaje a Joan Brossa y a la concepción poético-artística de la obra de arte, concierne a la palabra, a la poesía hecha calle, a realidades públicas y privadas cultivadas tanto por Brossa como por Arias-Misson. Se trata de un juego diverso y cambiante donde los participantes se convierten en artistas ocasionales. A través de esta muestra la poesía toma la apariencia de una imagen mediante las creaciones de ambos artistas y con estas creaciones logran interpelar al espectador sugiriéndole distintas lecturas de los objetos, las imágenes y los espacios públicos. Ambos artistas consideran sus obras como poemas, si bien Brossa los define como poemas objeto, poemas visuales, poemas escénicos o urbanos y Arias-Misson prefiere el término poemas públicos.

La exposición se divide en dos zonas, una dedicada a cada artista. En el caso de Brossa la muestra se articula en torno a 78 elementos propios de su producción artística como son los poemas-objeto, instalaciones, serigrafías y litografías generando un espacio de interconexión entre ellos que apunta a un lenguaje poético pleno de la concreción de lo absoluto. La obra de Arias-Misson consta de 21 poemas públicos acompañados, algunos de ellos, de ambientes específicos que definen y explicitan cada poema. Estos poemas crean un juego diverso y cambiante donde el espectador se convierte en artista ocasional. De esta forma la representación artística se escapa de los límites del museo para dar paso a los amplios espacios de las ciudades.

Mientras Brossa desarrolla un claro interés por la poesía objetual, manteniendo siempre la particularidad del aspecto mágico en sus objetos poéticos, Arias-Misson rompe con la gran tradición de la poesía, comenzando algo que ni siquiera podía ser nombrado en su momento como poesía, en la que la palabra se desintegraba en la concentración de los fonemas para hacerse algo (casi) tangible. Arias-Misson lograba así triturar la palabra, masticarla, para alcanzar una esencia poética.

“De la poesía a la palabra; de la palabra a la calle” permite al visitante profundizar en la estrecha relación de amistad que unió a ambos artistas, hasta el fallecimiento de Brossa, a través de la correspondencia que ambos mantuvieron durante años. Desde que Arias-Misson conoció al poeta catalán y su obra, se desvivió por darlo a conocer en Europa y Estados Unidos pero, además, ambos iniciaron una profunda amistad que los llevó a compartir sus búsquedas poéticas. A través de estas cartas el visitante tiene la oportunidad de conocer el clima literario de unos tiempos difíciles para artistas como ellos. Pese a vivir en circunstancias políticas y culturales adversas durante muchos años, Brossa creó un corpus radical de obra literaria y visual con el que logró deslumbrar a Arias-Misson.

Joan Brossa nace en Barcelona el 19 de enero de 1919 y fallece en diciembre de 1998. Obligado a abandonar sus estudios a causa de la guerra civil española, durante la que sirvió como soldado en el ejército republicano, la realización de un nuevo servicio militar en Salamanca tras la contienda le dio ocasión de conocer al impresor Enric Tormo, quien, de vuelta en Barcelona, lo introdujo en los círculos de la vanguardia artística, conociendo por mediación suya al poeta J. V. Foix y al pintor Joan Miró. Autor singular y autodidacta, Joan Brossa escribió sus primeras poesías en las trincheras. Se abrió a la experimentación con la poesía hipnagógica basada en imágenes del estado de vigilia, de la mano de su amigo J. V. Foix. En 1948, junto a los pintores Joan Ponç, Modest Cuixart y Antoni Tàpies, y al crítico de arte Arnau Puig, fundó el grupo “Dau al Set”, que editó la revista homónima, prestigiosa publicación vanguardista. Su obra poética y teatral, que ejerció una considerable influencia sobre los grupos vanguardistas, incluyó numerosas colaboraciones con pintores, músicos y cineastas.

Alain Arias-Misson nace en Bruselas en 1936. A los cuatro años de edad viaja con su familia a Nueva York, volviendo a Bélgica después de la Segunda Guerra Mundial a los 13 años. En Bélgica estudiará durante tres años, periodo en el cual se empapa de la cultura clásica. El resto de su educación la realiza en Estados Unidos, en Nueva Inglaterra, graduándose en la Universidad de Harvard en Literatura griega y francesa. Poco después se estableció en España en 1963, donde ayudó a crear el movimiento de la poesía experimental en los años sesenta junto a Joan Brossa, Ignacio Gómez de Liaño, Herminio Molero y otros. En 1967 volvió a Bélgica, donde trabajó en estrecha colaboración con el poeta concreto Paul De Vree y co-editó su revista, De Tafelronde en Amberes; también colaboró con las revistas de vanguardia Phantomas y L’VII en Bruselas. En Bélgica realizó sus primeros “Public Poems”, una forma de «escribir en la calle como si fuera una página». A menudo, estos poemas públicos se exhibían en las galerías de vanguardia de Bélgica y en los Países Bajos, culminando con la gran exposición de poesía concreta del Museo Stedelijk de Amsterdam (Holanda), en el 72. Durante el mismo período, trabajó en estrecha colaboración con el grupo Lotta Poetica en Italia, con decenas de exposiciones en toda Europa (Documenta), Japón y América del Sur. En 1975-76 regresó a Nueva York, durante varios años expuso en la Galería Emily Harvey y publicó varias novelas y artículos críticos sobre la literatura y las artes. En 1998 regresó a Europa, a Venecia y París, donde expuso regularmente en la Galería Lara Vincy y en diversos lugares de España, Alemania, Italia y Bélgica.

Alicia Vallina Vallina, comisaria de la exposición, es doctora en Historia del Arte y estudios del Mundo Antiguo por las Universidades Autónoma y Complutense de Madrid además de funcionaria de carrera del Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos Estatales. Actualmente ejerce como directora técnica del Museo Naval de San Fernando (Cádiz). Ha escrito numerosos artículos en revistas nacionales e internacionales sobre arte, patrimonio y museos además de un buen número de libros sobre museología y museografía. Es además autora del catálogo razonado de la obra de Joan Brossa bajo el patrocinio de la Fundación Azcona.

“Joan Brossa & Alain Arias-Misson. De la poesía a la palabra; de la palabra a la calle” es una exposición producida por el Centro Niemeyer que cuenta con la coorganización de la Galería Miguel Marcos de Barcelona, el apoyo de Ragir Foundation y la colaboración de Fundación Banco Sabadell, Fundació Joan Brossa, Macba, Fondazione Bonotto y AC/E.

La inauguración oficial tendrá lugar el viernes 1 de febrero a las 18:00 y contará con la presencia del artista Alain Arias-Misson. La exposición se podrá visitar hasta el 5 de mayo y el coste de la entrada es de 4 € (3 € entrada reducida).